lunes, 19 de septiembre de 2016

El coraje de un guerrero

Hoy, en el Día de las Glorias del Ejército de Chile, glorias siempre cuestionables, pues la mayoría de las veces en realidad han atacado a su propio pueblo, dejo una décima sobre lo que creo debiera ser un guerrero, un valiente.
Hay que ser un soldado en lo cotidiano, saber lo que hay que defender, parar los carros, no temer el grito, no subestimar el silencio, acudir con un abrazo cuando estalla el bombardeo y amar hasta desangrarse. Un soldado sin amor es carne de cañón, huesos del olvido.
No es medido ni pesado
el coraje de un guerrero,
no importan los agujeros
que sus balas han creado.
El hombre siempre es soldado
defendiendo sus ideas
y por eso timonea
consecuente cada acto
sellando a la vez un pacto
con futuros albaceas.