lunes, 23 de enero de 2017

Agradecimiento meloso

Gracias a todos quienes me saludaron para mi cumpleaños de una u otra forma, incluso con la telepatía que tiene el poder del cariño. No negaré que me da pudor tanta muestra sincera de aprecio de vuestra parte, siendo que lo único que yo hago de vuelta es tirar la talla, brindar y escuchar.

Lo repito siempre, pero si algo vale la pena en la vida es la amistad, y no solo la de estar en las buenas y en las malas, sino que toda, la de carrete, la de una vez cada 3 años, la de momentos difíciles, la de hacer estupideces, la amistad de chat, la amistad por fotos, la amistad con ventaja, la amistad de asao, la amistad de oficina, porque las circunstancias a veces nos acercan y a veces nos distancian y así será siempre, pero si alguna vez ocurrió que nos miramos a los ojos y nos despedimos con afecto es porque ambos necesitábamos ese momento y por eso lo guardamos con ternura entre los cachureos del día a día.
Ojalá todos tuvieran amigos como los que yo tengo, casi todos poseemos algo de nobleza y sólo basta estar dispuesto a hallarla en el otro, entre los mil condoros que cada uno se manda, entre curaderas y sacás de chucha, entre la aparente soledad y la injusticia que quema. A estar atento, no podemos dejar pasar a la gente linda, tampoco hay que atosigar, sólo entender los tiempos, diluirlo en la sensatez de desear que otra persona siga bien o esté mejor. 
Gracias por cada momento. Tengo todo ese amor guardado en mi nostalgia futura. Ustedes son mi esperanza de un mundo más pulento. Gocemos la vida.
Un abrazo a cada uno.

No hay comentarios: