jueves, 5 de enero de 2017

Álbum

"En los primeros años del siglo XX, el principal problema al que se enfrentaba la industria de la música grabada era conseguir comprimir más de 4 minutos de música en una grabación. Ello impedía grabar música sinfónica y mantenía a las compañías fuera de la música clásica, un mercado prestigioso y con alto poder adquisitivo. Mientras los inventores buscaban desesperadamente el modo de aumentar el tiempo de grabación, las compañías se las arreglaban publicando colecciones de versiones abreviadas de sinfonías.
En Londres, la compañía HMV lanzó en 1903 Ernani de Verdi en una colección de 40 discos de una sola cara, un producto caro y engorroso. La compañía alemana Odeon hizo lo propio comercializando la colección de discos en un álbum forrado de cuero, muy parecido a los utilizados para las fotografías. Cuando lanzaron al mercado la Suite del Cascanueces de Tchaikovski en cuatro discos de doble cara en 1909, abrieron el camino para la grabación y comercialización de sinfonías completas. Las compañías discográficas también utilizaron el formato del álbum para comercializar colecciones de música clásica.
Aunque la tecnología de la larga duración -y empaquetado- se transformó en la década del 1930 y la de 1940, el nombre "álbum" ya se había hecho familiar y cuando aparecieron los discos microsurco de larga duración en 1948, también se les llamó así.
El término se mantiene incluso en la era del CD y de las descargas, y aunque sería más apropiado llamarlo "larga duración" (Long Playing, LP), hace mucho que ha caído en desuso."
- Del texto de Andre Millard del libro "Momentos clave. 100 años de música" -

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