jueves, 26 de enero de 2017

YO TOMO UNA MICRO QUE NO ME SIRVE


Yo tomo una micro que no me sirve
y me deja en la puerta de mi casa.
Rara vez tomo micros que me sirven.
Cuando tomo micros que me sirven
me voy aburrido y llego cansado.
Cuando tomo micros que me sirven.
Cuando tomo micros de esta índole
casi nunca alcanzo mi destino final.
Nadie cree que me pasen estas cosas.
La gente que va en las micros apuradas
las amo porque saben adónde irían, sí.
Si supieran que no van a ninguna parte.
Innúmeras personas piensan que sus casas
son sus casas y sus casas no son suss casas.
Si fueran sus casas no saldrían ni volverían.
Yo viajo en mi casa durante el día que pasa.
Por eso me voy riendo en las micros sin motor
que no van a ninguna parte que no sea mi casa.
Mi casa es una cosa que no es alguna cosa.
La gracia de mi casa es que no tiene paredes.
Jamás podrá estrellarse una micro contra ella.
Pero al irme yo en micros que de veras me sirven
por hastiado que vaya voy sintiendo calor.
Da lo mismo que tome lo que tome en llegar a casa.

- Del libro "Gracias por la atención dispensada" (1986) del poeta chileno Erick Pohlhammer -

No hay comentarios: