martes, 30 de mayo de 2017

El animal ruge

"– ¿Ya, Pendejo? ¿Qué pasó allá atrás?
– El tipo, un evangélico, la mató a palos por celos y luego la colgó para que pareciera suicidio.
– ¿Motivos?
– Amor, supongo.
– Pasión, Pendejo. Celos, ansia, deseo. Pero no amor, ¿entiendes? El amor es otra cosa. Lo que pasa es que no se puede vivir sin amor; la gallada hace lo posible por encontrarlo. Por eso lo confunden todo y queda la tendalada. Por eso se habla de crimen pasional.
– Cierto.
– Recuerda esto: una persona, sea del origen que sea, da lo mismo que sea el huevón más aristocrático o el tipo más torreja, al final, la gallada es gobernada por sus emociones. Eso es lo penca. Uno trata, pero al final el animal ruge. Si el amor hubiera estado presente, Pendejo, nosotros ni siquiera estaríamos hablando de ellos.
– Estarían vivos, entonces.
– Estás aprendiendo, Pendejo. Me gusta eso.
– Este cabro va a ser famoso, Jefe -dice Escalona-. Lo presiento.
– Siempre y cuando no se deje llevar por sus pasiones."

- Extracto de la novela "Tinta Roja" de Alberto Fuguet -



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