jueves, 11 de mayo de 2017

El reemplazante

No soy muy bueno pa' las series, pero terminé de ver una chilena: "El reemplazante" (2012-2014). Transmitida en TVN en la noche noche, con buena sintonía, buena crítica y por sobre todo excelente acogida del respetable.
Yo había visto la primera temporada en vimeo donde la alojaba la productora y ahora vi la segunda en Netflix.
Creo que independiente de los giros dramáticos y la evolución de los personajes, lo más impactante son los temas tratados y el tono realista de cada capítulo, este colegio instalado en Pedro Aguirre Cerda, mostrando las veredas angostas, las casas enrejadas para cuidar lo poco y nada que se tiene, los vidrios rotos de las salas de clases, llega a ser conmovedor. Ocurren muchas líneas dramáticas que van desde las relaciones de amor (incluyendo temas como el aborto, el embarazo adolescente, las pegás en la nuca, la homosexualidad), el futuro de los jóvenes (sistema educacional como el pico, sistema de salud como el pico, sistema laboral como el pico, drogadicción, violencia intrafamilar y social, o sea la orfandad máxima) además temas como la peligrosa creación de nuevos nazis disfrazados de "ser el mejor", abuso infantil, negocios truchos, xenofobia, violencia policial, etc.
Como ven, hay mucho, pero lo bacán es que hay poco de moralina, las situaciones se presentan, y hay que decidir como solucionarlo, como la vida, donde a veces ninguna solución es buena. Y es bello, al igual como ocurría en al serie "Los 80", que en lo más íntimo de los personajes más perdidos aparece la dignidad y la hermandad.
Una serie que ojalá muchos vieran, porque se habla tal cual, a chuchá limpia, personajes como el Maicol te hacen entender muchas cosas, porque está lleno de Maicol y sabemos que también existen los profesores Charly, que van a contrapelo. Que bellos son los estudiantes con aquella ingenuidad que ha hecho temblar los pilares en este sistema pantanoso más que toda la aparente sabiduría de estadistas.
Entre tantos momentos bacanes hay un capítulo que me hizo llorar de rabia en la segunda temporada, uno donde todo salía mal y hacia el final el Maicol terminaba abriendo un auto pa' robar y mientras corría arrancando con la noche y sus luces de pobla, sonaba "No estar aquí" de los Fiskales ad-hok. Lamentablemente así veo a Chile últimamente, con la gente arrancando de las cosas que se vio obligada a hacer por un sistema culiao, queriendo no estar en esta tierra de desamparo.
Me emociona caleta escuchar "Mi verdad" de Anita Tijoux, el tema principal de la serie, y me emocionó también escribir sobre este trabajo audiovisual. Vean "El reemplazante", háganse un favor y abrazen las rimas de los cabros al ritmo del hip hop. Porque como cantaba Makiza y Los tres hace muuuchos años "El pueblito no se llama Las Condes".
PD: Me encanta Karla Melo

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