Los porfiados

Dan ganas de abrazar a los porfiados de invitarlos a tomar once y mostrarle los libros que hallaste en la cola de la feria. A los porfiados dan ganas de regalarles guantes de box o espadas jedi. Dan ganas de llenar camiones con su testarudez para repartirla en los colegios como uvas sin cianuro. Dan ganas de llegar tarde al trabajo de dormir siesta de jugar pool. Los porfiados porfían y dan ganas de grabarles ese documental sobre porfiados que nos logró emocionar. Dan ganas de ser porfiado también dan ganas de que las ganas sean actos y que esos actos nos hagan nobles y desobedientes. Ganen o pierdan hay que desearles suerte rezar por ellos y contar sus hazañas donde la porfía no ha pisado. Desde acá desde las gradas a los porfiados dan ganas de abrazarlos.