Radiohead en el Estadio Nacional
Cada vez voy menos a conciertos grandes, por plata y porque he priorizado las tocatas pequeñas. Pero cuando salieron las entradas para Radiohead no lo pensé dos veces y compré al toque, aunque mi austeridad actual me aconsejó galería. Esta vez fue sin tanta euforia y ansiedad como en el 2009 donde cagó el sistema por compra online y habían filas eternas para comprar la preventa. Luego fue la primera vez que en la semana previa al evento soñaba con estar en el concierto (después sólo me volvería a pasar con Black Sabbath). Tengo recuerdos muy nítidos de aquella noche en la Pista Atlética, donde estaba ubicado yo, del escenario y por muchos años cuando volvía a escuchar una canción de Radiohead que hubiera sonado, lo evocaba con claridad. En estas recientes semanas me di cuenta que los últimos discos de la banda casi ni los había escuchado, al parecer me detuve en el In Rainbows. Y así super poco prendío llegué al Estadio Nacional, me compré afuera un sanguche de pollo y palta y ad...