El origen de mi amor por los completos
Mi cariño hacia los completos supongo tiene que ver con muchas cosas, para mi generación tampoco era algo tan accesible. Este preciado alimento estaba ligado siempre a un evento especial, era tan raro como cuando mi mamá hacía panqueques o tomate relleno. Yo sólo los comía cuando se hacían completadas en el colegio para juntar plata o en el par de salidas al año que tenía fuera de La Florida cuando me compraban los útiles escolares o ropa para la Navidad, íbamos al Persa Bío Bío o al de Estación Central o al de Departamental. En ese tiempo no habían malls ni tarjetas de crédito de casas comerciales, así que salir a comprar era siempre un evento especial. Yo sabía que en esas salidas íbamos a tener que almorzar afuera y lo más barato era comer completos. Pero hay un hecho puntual que me conecta con los completos de manera más emotiva y ha llegado el momento de compartir esta historia. Pero hay un hecho puntual que me conecta con los completos de manera más emotiva y ha llegado el moment...