Epílogo

Yo quisiera morir en la tarde azul Rodeado de mis libros solamente. Podría ser lejos de mi casa, En una ciudad desconocida, también podría ser en la montaña, cerca del mar, o en un lugar cualquiera, pero sin nada que me diga que una vez fui amado, aunque haya sido el amor tenaz de mi madre, porque estoy tan seguro de haber estado solo desde el grito primero, cuando la luz fue mía. Tal vez, se piensen o digan muchas cosas cuando yo ya no exista en la hora derribada, pero ya será tarde. Alguien dirá de mis virtudes, otros de mis defectos. Hasta se oirá que me faltó valor Para enfrentar el mundo. Pero todos se habrán equivocado Y yo me quedaré profundamente mudo Sin defender el minuto insondable. En el entonces, todo importará, Incluso hasta la lágrima, Y después, todo seguirá como antes. Siempre ocurren las cosas de este modo. Yo me iré trasudando por mi última noche Siempre callado y solo, como he sido en mi vida. Tal vez, un poquito de tristeza, Porque vivía para ser amado Y el aroma s...