sábado, 27 de agosto de 2016

Del Colo

La verdad es que hace años no pesco el fútbol nacional, aunque cuando me preguntan de que equipo soy, sigo diciendo que soy del Colo. Ahora que mis intereses son otros me da lo mismo si el cacique gane o pierda, tal vez me interesa más el fútbol como deporte que como camiseta. Sigo autodenominándome colocolino por respeto a mi padre que me llevó a la inauguración del Monumental y es un recuerdo muy lindo que tengo junto a mi hermano, tal vez fue mi primer acto masivo. El '91 seguí partido a partido la Copa Libertadores y también tengo recuerdos de mucha felicidad, fue algo muy épico. Cuando era chico y jugaba de delantero (ahora juego de defensa) y hacía goles celebraba como Rubén Martínez que era mi ídolo, vi a Barticciotto, a Borghi, como que llegué hasta Espina. Después supongo que me aburrí de las peleas weonas entre hinchas. Pero siempre seguiré siendo colocolino, no entiendo a quienes se cambian de equipo, aunque la verdad, creo que da lo mismo. Me da la impresión que antes a la gente de verdad le gustaba el fútbol y era capaz de alabar el talento o campaña de otro equipo, ahora pelean puras weás. Cuando pienso en mi relación con el Colo, recuerdo esta foto en la inauguración del estadio, el triunfo 3-1 a Boca Juniors con batahola incluída, mi mamá gruñendo porque no la dejábamos dormir pa' los penales de la Recopa en Japón, pues era de madrugada y con mi hermano fuimos a acompañar a mi papá a su domitorio pa verlo en la tele, inolvidable el penal en cámara lenta de Pizarro que dio el triunfo y también recuerdo unos tipos pegándole patás en la cabeza a otro en Américo Vespucio con Santa Julia el día que se ganó la Libertadores, todos con las camiseta alba.